En Alemania, y de modo paralelo a lo que ocurrió en el Reino Unido, creció el interés popular por la música electrónica de baile en diferentes puntos del país a partir de los años 1980. En Fráncfort funcionaba uno de los clubs más veteranos de Europa, el Dorian Gray Technoclub, con una programación originalmente orientada hacia la EBM. En Colonia se desarrolló una importante escena acid, mientras que en Múnich el pinchadiscos DJ Hell se convirtió en el gurú local de estos sonidos. En Berlín, los DJs Westbam y Dr. Motte crearon UFO, primer embrión de la escena berlinesa de fiestas ilegales, y cofundaron la Love Parade. Tras la caída del Muro de Berlín en 1989, la escena de fiestas libres techno creció por toda Alemania del Este, consolidándose una escena rave comparable a la que existía en la época en el Reino Unido.
Hacia 1991, varios espacios dedicados a las fiestas de música electrónica cerraron (entre ellos UFO) y la escena techno de Berlín quedó centrada en torno a tres lugares próximos al Muro: Planet (más tarde llamado E-Werk por Paul van Dyk), Der Bunker y el más longevo Tresor fundado en marzo de 1991.En este último fue donde se desarrolló una cierta estética paramilitar dentro de la comunidad techno, posiblemente como expresión del compromiso de la corriente influenciada por el sonido de Underground Resistance. Además, la conexión con Detroit se tradujo en programaciones donde compartían cartel "héroes locales con invitados de excepción como UR y Eddie Fowlkes", así como una estrecha colaboración con la división discográfica del club.
Progresivamente, los DJs alemanes fueron intensificando la velocidad y dureza del sonido, de modo que el techno con reminiscencias acid de principios de los años 1990 empezó a trasmutar en hardcore o techno hardcore. Se trata de un sonido fuertemente influido por el gabber holandés y el hardcore belga. Otras influencias que dotaron de personalidad a este estilo fueron la EBM de mediados de la década de 1980, cuyos grupos más representativos eran DAF, Front 242 y Nitzer Ebb. Los seguidores de este tipo de techno alemán lo llamaban en la época "Tekkno" o "Bretter".
Tras el hardcore, el techno toma varios caminos en Alemania en la primera mitad de los años 1990. Hacia 1992 comienza a hacerse cada vez más popular el sonido místico del trance, preconizado por DJs como Dr. Motte o Sven Väth. Alemania también participa de la explosión creativa del ambient techno de la época. Otra ramificación del género tiene lugar hacia mitad de la década cuando surge en Berlín el llamado dub techno de la mano del proyecto Maurizio, que operaba desde la plataforma del sello Basic Channel. Este género híbrido entre la electrónica de club y el dub jamaicano es una manifestación del minimal techno y ha inspirado e influenciado a toda una generación de productores como Pole, Monolake, Richie Hawtin, Scion, Vladislav Delay o Deadbeat.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario